Una silenciosa epidemia afecta a nuestra sociedad por estos días: la sobrecarga informativa. Se trata de un fenómeno que impacta especialmente en los jóvenes, una sensación de agobio por la cantidad de contenidos hasta el punto de sentirse desorientados. Se manifiesta como una especie de crisis, provocada por un exceso de estímulos que distraen la mente.